Las sanciones más severas en diez años entraron en vigor este sábado contra Irán, luego del fracaso de las últimas negociaciones nucleares. Francia, Reino Unido y Alemania urgen a Teherán a evitar una escalada y volver al cumplimiento de sus obligaciones internacionales.
Este sábado 27 de septiembre, a las 20:00 horas de Nueva York (domingo 00H00 GMT), se restablecieron oficialmente una serie de sanciones de la ONU contra Irán, luego de que Rusia y China no lograran aplazar la fecha límite en el Consejo de Seguridad. Las medidas incluyen un embargo de armas y restricciones económicas, marcando un punto de inflexión tras una década de alivio.
El retorno de las sanciones ocurre tras el fracaso de las negociaciones nucleares con Occidente. El Reino Unido, Francia y Alemania —el grupo conocido como E3— activaron a finales de agosto el mecanismo “snapback”, que restablece automáticamente las sanciones levantadas en 2015 si se detecta incumplimiento por parte de Irán.
Desde Nueva York, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, hizo un llamado directo a Irán para retomar el diálogo:
“La diplomacia sigue siendo una opción… Para que eso ocurra, Irán debe aceptar conversaciones directas, realizadas de buena fe, sin demoras ni confusiones”.
Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, calificó de “totalmente inaceptable” la propuesta de EE. UU. que implicaba ceder todo el uranio enriquecido a cambio de una moratoria de tres meses en las sanciones. “¿Por qué íbamos a meternos en una trampa así y encontrarnos con la soga al cuello cada mes?”, cuestionó.
Como respuesta, Irán llamó a consultas a sus embajadores en Francia, Alemania y Reino Unido en señal de protesta. La televisión estatal confirmó la medida.
En un comunicado conjunto, los ministros de Exteriores del E3 reiteraron que “la reimposición de sanciones de la ONU no es el fin de la diplomacia”, pero señalaron que Irán no ha hecho “gestos concretos” que disipen las dudas sobre su programa nuclear. Entre las condiciones europeas estaban el acceso de inspectores del OIEA a instalaciones clave, reanudación del diálogo con EE. UU. y garantías sobre las reservas de uranio.
Pese a las tensiones, Irán ha reafirmado su compromiso con el Tratado de No Proliferación Nuclear y ha anunciado un nuevo marco de cooperación con el organismo de control atómico de la ONU.
El tablero geopolítico se reactiva, y la pregunta que queda es: ¿estamos ante una nueva etapa de confrontación o el preludio de una salida diplomática definitiva?

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