El volcán Puracé encendió las alarmas este sábado, 29 de noviembre, luego de que el Servicio Geológico Colombiano (SGC) anunciara oficialmente el cambio de alerta de Amarillo a Naranja, un nivel que indica mayor probabilidad de erupción, aunque sin que exista certeza de que vaya a ocurrir.
Según el comunicado del SGC, la decisión se tomó tras analizar “cambios significativos” en los parámetros monitoreados, especialmente el aumento en la ocurrencia y energía de sismos dentro del volcán. Los últimos registros del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán evidencian un notable incremento en los eventos asociados a la dinámica de fluidos, responsables de recientes emisiones de gases y ceniza. Algunas columnas han superado los 1.000 metros de altura, con dispersión hacia el noroccidente.
Nathalia Contreras, directora de Geoamenazas del SGC, explicó que el nuevo nivel de alerta refleja cambios importantes en la dinámica del volcán: “Incrementa la probabilidad de una erupción, pero no significa que sea inminente”. Su recomendación es clara: consultar únicamente información oficial, mantener medidas de autoprotección y evitar acercarse al cráter por posibles emisiones súbitas.
El SGC advirtió que la actividad del Puracé podría fluctuar en los próximos días sin que esto implique un cambio inmediato en el nivel de alerta. Para retornar a Amarillo se requerirá un período de estabilidad comprobada en todos los parámetros monitoreados.
Un volcán bajo lupa permanente
El Puracé lleva mostrando un comportamiento alterado desde 2021. En marzo de 2022 registró el mayor número de sismos diarios desde que existe monitoreo, previo a una pequeña erupción freática en el volcán Curiquinga. En mayo de 2024, nuevas variaciones en sismicidad, deformación del terreno y composición de gases —incluida la detección de un pequeño cuerpo magmático a dos kilómetros de profundidad— justificaron ajustes previos en el nivel de alerta.
Hoy, el Puracé es uno de los volcanes más vigilados de Colombia, con 97 estaciones —60 con telemetría— que permiten un seguimiento minucioso. Las zonas en riesgo incluyen los municipios de Puracé, Popayán y Soratá, así como varios resguardos indígenas. Entre los posibles escenarios se contemplan flujos piroclásticos en Puracé y lahares que podrían impactar Paletará y Popayán.
El director del SGC, Julio Fierro Morales, reiteró el llamado a las autoridades a basar sus decisiones en evidencia científica para garantizar el bienestar de las comunidades.

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