La Gobernación del Tolima adjudicó un importante proyecto de infraestructura vial que fortalecerá la movilidad rural en los municipios de Ataco, Chaparral, San Antonio e Ibagué, con la construcción de seis kilómetros de placa huella en corredores estratégicos de alto tránsito.
La iniciativa, liderada por la Secretaría de Infraestructura y Hábitat, fue adjudicada por un valor de $16.180 millones al Consorcio Placas Huellas del Tolima, que obtuvo el puntaje perfecto de 100 puntos en el proceso de evaluación, garantizando transparencia, idoneidad y calidad en la ejecución de las obras.
El proyecto busca mejorar las condiciones de movilidad en zonas rurales de alta productividad agrícola, facilitando el transporte de cosechas, el acceso a servicios básicos y la conexión entre veredas y cascos urbanos. Con ello, se espera un impacto positivo en la economía campesina y en la calidad de vida de las comunidades beneficiadas.
Las intervenciones se desarrollarán en puntos estratégicos de cada municipio. En Ataco, las obras se realizarán en la vía Santiago Pérez – Pomarroso, un corredor clave para la producción agrícola. En Chaparral, el sector La Marina será intervenido para mejorar el tránsito en una zona de compleja geografía.
Por su parte, en San Antonio, la placa huella se construirá en la vía hacia Villahermosa, que conecta el casco urbano con Roncesvalles y Playarica, fortaleciendo la integración regional. En Ibagué, el tramo entre San Bernardo y San Juan de la China será intervenido, beneficiando una zona rural estratégica para el desarrollo agropecuario y el turismo de la capital tolimense.
Con esta inversión, la Gobernación del Tolima reafirma su compromiso con el desarrollo rural, apostándole a obras que impulsan la productividad del campo, promueven la equidad territorial y consolidan una red vial terciaria más segura y eficiente para los tolimenses.

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