La Alcaldía de Ibagué avanza en una transformación histórica de la movilidad rural con una estrategia que ya beneficia a 103 veredas.
Una nueva cara empieza a mostrar la zona rural de Ibagué. Más de 35.000 habitantes del campo ya se ven beneficiados por un ambicioso proyecto de infraestructura vial que, con placas huella reforzadas, está mejorando la movilidad, conectividad y calidad de vida en 103 veredas del municipio.
La estrategia, liderada por la Alcaldía bajo la dirección de la alcaldesa Johana Aranda, consiste en entregar insumos para la construcción de placas huella tipo Invías, con una vida útil estimada de 20 años. Este modelo reemplaza las antiguas ‘cintas huellas’, conocidas por su fragilidad.
“Gracias a la estrategia que nuestra alcaldesa Johana Aranda, se ha destinado este proyecto para nuestros campesinos… trabajamos de la mano con la comunidad rural y nuestro equipo técnico”, explicó Cristian David Ávila, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural.
En la fase uno, se distribuyeron más de 21.000 bultos de cemento, mallas, varillas y flejes, permitiendo construir 4.500 metros lineales de vía en 43 veredas. Ahora, en la segunda etapa, se entregarán más de 38.000 bultos de cemento para intervenir 60 nuevos puntos rurales, alcanzando un total de 7.800 metros lineales adicionales.
La iniciativa no solo mejora la infraestructura, sino que también fortalece el tejido social, ya que son los propios habitantes quienes participan en la ejecución de las obras junto a los equipos técnicos del gobierno municipal.
Con esta estrategia, Ibagué consolida un modelo de desarrollo rural participativo que conecta al campo con la ciudad, facilitando el acceso a servicios de salud, educación y comercio.

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