La Procuraduría pidió intervención urgente de la Superintendencia de Salud ante el grave deterioro financiero de Pijao Salud, EPS que atiende a comunidades indígenas.
La Procuraduría General de la Nación elevó una alerta crítica por la grave situación financiera de la EPS indígena Pijao Salud, y solicitó formalmente a la Superintendencia Nacional de Salud que evalúe su intervención inmediata. La entidad está en el ojo del huracán por deudas millonarias que ponen en riesgo la atención médica de comunidades indígenas en Risaralda.
La EPS adeuda más de 16 mil millones de pesos al Hospital Universitario San Jorge de Pereira, cifra confirmada por la Asociación de Hospitales del departamento. Aunque se han hecho pagos parciales desde enero de 2024, el incumplimiento sistemático de obligaciones contractuales y financieras continúa.
La Procuraduría considera que la situación podría desencadenar un colapso en la red de atención en salud, afectando especialmente a zonas rurales y comunidades vulnerables. Las explicaciones del gerente de Pijao Salud, quien atribuye la crisis a problemas estructurales del sistema de salud y falta de recursos, no convencen al ente de control.
Por ello, se pide que la Superintendencia asuma temporalmente el manejo de la EPS, priorizando la protección del derecho a la salud de las poblaciones indígenas. La Procuraduría advierte que las decisiones deben tomarse con urgencia para evitar consecuencias más graves en el sistema regional.

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