El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este miércoles al confirmar públicamente que autorizó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a ejecutar operaciones encubiertas dentro de Venezuela. La revelación, poco común viniendo de un comandante en jefe, marca un nuevo punto de tensión en las ya frágiles relaciones entre ambos países.
En una declaración desde la Casa Blanca, y acompañado por el director del FBI, Kash Patel, y la fiscal general Pam Bondi, Trump explicó que su decisión se basa en dos motivos: el supuesto envío de prisioneros venezolanos a EE.UU. y el narcotráfico desde Venezuela hacia territorio estadounidense. “Tenemos muchas drogas que vienen de Venezuela… pero también los vamos a detener por tierra”, aseguró.
Trump también afirmó que se están considerando ataques terrestres y reveló que, en semanas recientes, las fuerzas estadounidenses han realizado al menos cinco ataques a embarcaciones sospechosas en el Caribe, dejando un saldo de 27 muertos. La ONU ya ha calificado estas acciones como posibles “ejecuciones extrajudiciales”.
A pesar de la confirmación, el presidente evitó responder si el objetivo de la CIA incluiría el derrocamiento del presidente venezolano, Nicolás Maduro. “¿No sería esa una pregunta ridícula de responder?”, replicó con ironía.
La respuesta de Caracas no se hizo esperar. El gobierno de Maduro calificó las declaraciones de Trump como “belicistas y extravagantes” y anunció que presentará una denuncia formal ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Según el canciller Yván Gil, Estados Unidos estaría intentando justificar una intervención para apropiarse de los recursos petroleros venezolanos.
Trump, quien ha aumentado significativamente la presión militar en la región, también desplegó ocho buques de guerra, un submarino nuclear y aviones de combate en el Caribe. Según un memorando filtrado, su administración considera que existe un “conflicto armado no internacional” con organizaciones narcotraficantes, algunas presuntamente vinculadas a altos funcionarios venezolanos.
En respuesta, Maduro movilizó fuerzas militares en Caracas y el estado Miranda, y ordenó ejercicios de defensa, mientras que su gobierno acusa a EE.UU. de intentar un golpe para forzar un cambio de régimen.

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